‘El conde Tello y san Millán’

DIEGO MARÍN | 2009

La editorial logroñesa Ediciones Emilianenses es una suerte de proyecto romántico y didáctico que cuida sus libros minuciosamente, tanto gráfica como literariamente. En esta ocasión, nos ofrecen una nueva edición de una leyenda medieval del Monasterio de Suso, El conde Tello y san Millán. Esta obra épica fue escrita originalmente en 1934 por el escolapio logroñés José Beltrán, también autor de Leyendas de Daroca y la traducción al castellano de los poemas Eucarísticas, escritos originalmente en catalán por Jacinto Berdaguer.

La leyenda, ambientada en plena conquista musulmana de España, en el siglo VIII, y que tiene como escenario el Monasterio de Suso en San Millán, ha sido rescatada ahora por Teodoro Lejárraga, en colaboración con el editor Emiliano Navaridas y con las ilustraciones de Valle Camacho. El conde Tello y san Millán cuenta, en clave teatral y juvenil, las hazañas del conde castellano Don Tello González emprendiendo la Reconquista y la resurrección de San Millán. Además, la publicación pretende ofrecer un material didáctico abierto, pedagógico y de calidad y acercar al lector las miniaturas medievales. Para esto último, la ilustradora ha dado un aire naïf al acompañamiento gráfico: «Nos apetecía volver a las miniaturas medievales, y lo hicimos consultando códices y adaptando las ilustraciones a la época actual, usando colores más vivos, con un único primer plano, dotando a los personajes de objetos cotidianos, como instrumentos musicales, etc…», afirmó Valle Camacho.


Teodoro Lejárraga, familiar lejano de la escritora María de la O Lejárraga y guardián del Monasterio de Suso, es el responsable de esta nueva edición y manifestó su alegría por poder rescatar esta leyenda: «Hemos tenido suerte de salvar este libro, una leyenda medieval en clave de teatro y que resulta una obra bella y bonita que hay que recuperar para los colegios». El propio Teodoro explicó cómo llegó al original de 1934: «Pasan multitud de peregrinos y turistas por el monasterio, pero a mí me llamó la atención una inscripción que hay sobre el pórtico que, traducida, dice “En esta sepultura haya descanso para Tello González”. Y a partir de ahí busqué».


Bien es cierto que, como todo el catálogo de Ediciones Emilianenses, El conde Tello y san Millán, se preocupa de descubrir y mantener el patrimonio bibliográfico, histórico y emilianense de nuestra región. Pero resulta especialmente interesante que surja un Mester de Clerecía en pleno siglo XX, e, incluso, que lo haga con las mismas características literarias y métricas de los del siglo XIII. Gonzalo de Berceo, por ejemplo, como muchos otros clérigos que versaban santas ficciones pero sin firmar sus obras, versaba los Milagros de Nuestra Señora para recaudar dinero en beneficio del Monasterio de San Millán, glorificando las acciones cristianas. ¿Conseguirá El conde Tello y san Millán, por tanto, que aumente la recaudación del cepillo en las iglesias riojanas?

www.edicionesemilianenses.com


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