Tarsicio Lejarraga

HOMENAJE A TARSICIO LEJARRAGA

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Homenaje a Tarsicio Lejarraga

Tarsicio Lejarraga

Podemos decir que la historia de los treinta últimos años de Suso es inexplicable sin Tarsicio Lejárraga. Cuando él se hizo cargo del monasterio de Suso “aquello” no era sino una ruina abandonada, apenas conocida por un grupo muy reducido de personas, si exceptuamos a las de estos entornos. Una ruina que amenazaba con venirse abajo ante el olvido y la incuria de quienes debían velar por conservar la joya que allí se encierra. Así hubiera sucedido si no hubiera mediado el amor singular y el saber hacer de este personaje único que ha sido Tarsicio.

Hombre de la tierra, atado a ella para arrancarle el sustento suyo y de la familia, sin otros estudios que los primarios, se convirtió, andando el tiempo, en verdadero experto en historia de su querido Suso. Curioso por naturaleza, amante de los suyos y dotado de un ingenio natural fuera de lo común se convirtió en un preguntador incansable. En los padres recoletos del monasterio de Yuso, en los estudiosos que de cuando en cuando se acercaban hasta estos lugares o en los libros que fueron cayendo en sus manos encontró los mejores maestros para ser un buen conocedor de la historia, la arquitectura y la vida monástica de Suso y un aventajado discípulo en el decir de Gonzalo de Berceo.

Condecoraciones

Medalla de Caballero de la Orden de Cisneros.
Medalla al Mérito de las Bellas Artes.

Medalla del Mérito turístico.

“Gundilla de oro” de la Fiesta de la Vendimia.

Medalla de Oro de la Comunidad de La Rioja.

Textos: Folleto realizado por el Ateneo Riojano, para la conferencia del P.Juan Angel Nieto. Prior del Monasterio de Yuso, celebrada el 16 de octubre de 2003, dentro del Ciclo de riojanos menos conocidos.

Otros datos: Colaboró apoyando la decisión para que las placas que hablan de las distintas Glosas, en castellano y en euskera, a la entrada del Monasterio de Yuso, fueran del mismo tamaño.

Nace el 15 de agosto de 1914 en San Millán de la Cogolla.

Trabajó como labrador y tabernero hasta que en agosto de 1962 la Diputación de Logroño le encarga la custodia del Monasterio de Suso.
Durante 17 años enseñó Suso a todas las personas que se acercaron.
En 1972 escribe una guía, y años después otros libros de poesías.
Jubilado en 1979, cede el puesto de guardián
a su hijo Teodoro.
El 9 de junio de 1985 recibió la Medalla de La Rioja.
Muere el 25 de noviembre de 2002.


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