Disparando la última bala en San Millán

Fin de la campaña turística en San Millán

Disparando  la última bala  en San Millán
Por lo comentado a Diario LA RIOJA por parte de los implicados directamente en la gestión del turismo en San Millán de la Cogolla éste será un cierre acorde al resto del año, en franca decadencia. El problema de un ‘puente’, que más parece un ‘acueducto’, es que los niños no tienen toda la semana de vacaciones y mientras en unas comunidades libran los escolares el lunes, en otras descansan el miércoles o el viernes. Las empresas van por el mismo derrotero e inclusive han pactado en algunas trabajar desde el lunes al miércoles y ‘puentear’ desde el jueves al domingo. Por ello, los visitantes a Yuso eran más de fin de semana que de ‘puente’, pero los atractivos en La Rioja son los mismos, o incluso más, «ya que es una comunidad pequeña -indica el madrileño Jorge- y se puede visitar en tres días».
Recorrer las estancias del monasterio de Yuso supone bucear en la historia de España de los últimos 500 años y recordar lo aprendido en nuestros tiempos de escuela. Mesías y Ana, con su hijo Álex, vienen desde Barcelona para conocer la tierra de Gonzalo de Berceo («nosotros lo estudiamos, aunque ahora no lo dan) y de paso tomar unos vinos y pinchos en la Laurel y conocer Haro, Santo Domingo o Arnedo. Durante la visita, Beatriz comenta que los cantorales son de lo más impresionante. «De más de cien kilos -recuerda Álex-, que los tenían que llevar entre varios».
En el grupo también los hay que llegan de Córdoba, venidos con amigos riojanos, o navarros que aprovechan el fin de semana para conocer las tierras limítrofes. De Olite, y también sin ‘puente’, vienen Mario, Ana, Begoña y Ramón, que tras pasar la noche en una casa rural aprovechan la ausencia de los hijos para conocer el monasterio de Yuso, comer en Badarán y visitar el monasterio de Santa María La Real, de Nájera. El alojamiento rural aporta «más calidad y calidez en el trato, el hotel es más frío -sentencia Mario- y sobre todo cuando viajas con los hijos, ya que la casa rural te permite disfrutar de una convivencia especial, y los niños pueden jugar entre ellos o con otros niños en la casa».
Anuncios