… y la gripe se llamo muerte

gripeespannola

LUIS SZ. GAMARRA. PERIODICO LA RIOJA.

Una extraña forma de enfermedad de carácter epidémico ha aparecido en Madrid. La epidemia no es grave”. La Agencia Fabra informaba así al resto del mundo, en la primavera de 1918. Eran las primeras noticias de la llamada ‘grippe española’. Y en contra de esa noticia, que afirmaba que la epidemia no era grave, meses después se imponía la realidad espantosa de las muertes irremediables. Sólo en España, 300.000 fallecidos por la gripe, y en la pequeña provincia de Logroño, 1.300 muertos.

La gripe del año 18 fue una pandemia que se llevó por delante al 5 por ciento de la humanidad sin pegar un tiro. Por las mismas fechas, la misma humanidad intercambiaba tiros, bombas y gases venenosos con saña, eran tiempos de la Primera Guerra Mundial. Por ello fue silenciada por los estados mayores de los ejércitos contendientes, pero que produjo un número de bajas mucho mayor que la crudelísima Primera Gran Guerra. La pandemia gripal se extendió por los cinco continentes, fue la peor epidemia de todos los tiempos, con más mortandad que la peste negra del siglo XIV.

Bando del gobernador de la Provincia de Logroño: «En vista de la extensión que está adquiriendo en España la epidemia de la ‘grippe’, habiendo invadido ya algún pueblo de esta provincia: y con objeto de evitar o atenuar su propagación, se hace preciso que por parte de todos los Alcaldes de los pueblos de esta provincia se adopten, además de las medidas generales de higiene, las especiales de esta epidemia, teniendo en cuenta que la enfermedad gripal se propaga de persona a persona por las vías respiratorias y por intermedio del aire, por lo cual su conducta se ajustará a cumplir las siguientes reglas:

1º Las ropas de todo enfermo de gripe deben ser desinfectadas en la estufa o hervidas en agua salada.

2º Debe evitarse la aglomeración de gentes en locales cerrados; por ser el principal medio de contagio y propagación de la enfermedad.

3º El barrido de las calles se hará después de haber sido regadas abundantemente.

4º Como la profilaxis individual tiene gran importancia, se recomendará a los vecinos los lavados con agua hervida y salada de las primeras vías respiratorias, nariz y cámara posterior de la boca.

La gripe, tomó por asalto algunos de los pueblos de nuestra provincia, en octubre de 1918. Los corresponsales de pueblos nos escribían: Berceo.- Sigue la gripe en aumento, siendo el numero de atacados unos 350, es decir, que de los 128 vecinos (familias) que tiene esta villa, sólo son diez las casas en las que no hay enfermos. En cambio pasan de 400 las visitas que hago diariamente, por mi profesión de practicante; no teniendo ni el tiempo necesario para el descanso. Afortunadamente, aunque son diez las defunciones habidas en este mes, nueve han sido de niños menores de cinco años, por complicación del sarampión y la grippe. Hay casas que, de 11 individuos, nueve se encuentran en cama. Firma: Escolástico Lafuente.

En San Millán de la Cogolla continúan registrándose cada día nuevas invasiones de la epidemia y se da el caso de que está casi todo el vecindario enfermo, siendo muy rara la casa en que no se haya aposentado la enfermedad, y en alguna de ellas están todos en cama. No se ve gente en la calle. En lo que va de mes han ocurrido nueve defunciones: de éstas, seis son niños pequeños. Los tres muertos mayores de edad lo fueron hoy, dos, en el convento de los padres Agustinos, donde existen muchas invasiones, pues solamente en el Colegio de Latín, de 45 estudiantes que existían hay enfermos 43. En el momento en que escribo estas cuartillas me dicen que están en agonía otros dos en el convento (Monasterio de San Millán).

Con el fin de no alarmar a los enfermos, han sido suprimidos los toques fúnebres de campanas.

Días después, el corresponsal de San Millán informa de que en Berceo uno de los enfermos es su amigo Escolástico Lafuente. «Entregado a sus vecinos, se ha contagiado y también ha caído enfermo».

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